Aprender a meditar

6 consejos para meditar con éxito

  1. Elije un lugar tranquilo y siéntate cómod@. Podemos sentarnos en la postura tradicional con las piernas cruzadas o si lo deseamos, en una silla. Lo más importante es mantener la espalda recta.
  2. No empieces a meditar inmediatamente toma un tiempo para relajar el cuerpo y la mente, dirigiendo tu atención hacia dentro.
  3. Empieza generando una buena motivación, por ejemplo que la meditación sea beneficiosa tanto para uno mismo como para los demás.
  4. Intenta enfocarte en el objeto de meditación. Si descubres que te has distraído, luego suave, pero firmemente vuelve a concentrarte en tu objeto de meditación. Repite esto tantas veces como sea necesario.
  5. Al final de cada sesión de meditación, dedicamos la energía positiva generada con la meditación, tanto para nuestro beneficio como para el de los demás.
  6. Durante el día, también conocido como “el descanso de la meditación”, recordamos la experiencia y sentimientos especiales de la meditación y dejamos que influencien nuestros pensamientos, palabras y acciones.

Para practicar estos consejos, puedes seguir la meditación en la respiración que viene en esta página  y/o venir a una de nuestras clases semanales.

¿Por qué aprender a meditar?

Por lo general, nos resulta difícil controlar nuestra mente. Es inestable y vulnerable a las circunstancias externas, como un globo a merced de los caprichos del viento. Si conseguimos nuestros objetivos nos ponemos contentos, pero en caso contrario nos enfadamos. Por ejemplo, si conseguimos lo que queremos, como nuevas posesiones, un trabajo menor remunerado o una pareja, nos alegramos en exceso y nos aferramos a ello con intensidad, pero como nos es posible cumplir todos nuestros deseos y es inevitable que algún día deberemos separarnos de nuestras posesiones y amigos y dejar nuestro trabajo, este apego solo nos causa sufrimiento. Cuando no logramos lo que deseamos o perdemos algo que nos pertenece, nos enfadamos y desanimamos. Cuando tenemos que trabajar con una persona que nos resulta desagradable, nos ponemos de mal humor y nos ofendemos a la menor ocasión; como consecuencia dejamos de ser eficaces en nuestro trabajo y de encontrar satisfacción en él, y padecemos estrés.

Sufrimos estos cambios en nuestros estados de ánimo porque nos involucramos demasiado en las situaciones externas. Somos como niños que se emocionan al construir un castillo de arena en la playa, pero se ponen a llorar cuando las olas lo destruyen. Por medio de la meditación, aprendemos a crear un espacio en nuestro interior y una claridad mental que nos permiten controlar nuestra mente sin que nos afecten las circunstancias externas. De manera gradual, adquirimos una estabilidad mental que nos permite estar siempre felices, en lugar de oscilar entre los extremos de la euforia y el desaliento.

Si practicamos la meditación con regularidad, finalmente lograremos eliminar las perturbaciones mentales, la causa de todos nuestros problemas y sufrimientos. De este modo, disfrutaremos de paz interna permanente. A partir de entonces, día y noche, vida tras vida, solo experimentaremos paz y felicidad.

En el Nuevo Manual de Meditación, Transforma tu Vida y Ocho Pasos a la Felicidad encontrarás más detalles sobre la meditación.