Entrenarse en “mindfulness”

El “mindfulness” o la retentiva mental es un componente esencial de la concentración y es la responsable de que nuestra mente se enfoque de manera convergente en nuestro objeto de meditación sin olvidarlo. Al adiestrarnos en el “mindfulness” todas nuestras distracciones y pensamientos conceptuales se reducirán y finalmente cesarán por completo. Una vez hayan cesado, descubriremos la claridad, paz y potencial de nuestra mente.

Desarrolla “mindfulness” meditando en la claridad de la mente

Para empezar, es probable que tengas la mente muy ajetreada, pero no te preocupes, simplemente observa el flujo de pensamientos y sensaciones durante un rato.

Piensa que tu mente es como el cielo- inmensa y sin obstrucciones-, y que tus pensamientos y actividad mental son como nubes.

Al igual que las nubes se forman y disipan en el cielo abierto, tus pensamientos y sensaciones surgen y se disuelven en el espacio interno de la mente.

Por muchas nubes que haya, el cielo sigue existiendo como una gran extensión azul, y cuando las nubes se disipan, este vuelve a aparecer.

Del mismo modo, por muy ocupada que este nuestra propia mente, sigue siendo un continuo claro y sin forma; y cuando los pensamientos se desvanecen, aparece la naturaleza clara de la mente.

Los pensamientos y la actividad mental no son objetos físicos, sino simplemente fenómenos inmateriales que aparecen en el espacio de tu mente.

Surgen de la claridad de tu mente- una corriente mental sin color, forma,  sonido, olor ni propiedades tangibles- y se vuelven a disolver en ella.

La técnica que debes desarrollar en esta meditación consiste simplemente en observar los pensamientos sin seguirlos. Para llegar a dominarla debes practicarla con perseverancia.

De este modo, las distracciones se irán desvaneciendo poco a poco hasta desaparecer. Surgieron de la claridad de la mente, y si solo te limitas  a observarlas, volverán a disolverse en ella.

Esta claridad es el objeto de la meditación. Concéntrate en esta experiencia y disfruta de la paz interior que evoca durante el resto de la sesión de meditación.

Cuando surjas de la meditación y se reanude la actividad mental, intenta no perder la sensación de claridad y paz interior.

Mantén esta experiencia y deja que impregne todos tus pensamientos y sensaciones para que tu mente permanezca siempre apacible y positiva.

Un entrenamiento muy especial en “mindfulness” meditando en nuestra mente raíz

El objeto de esta meditación es tu mente raíz, que como ya se ha mencionado está situada en el chakra del corazón, en el centro del tórax.

Para visualizar mentalmente tu mente raíz, contempla su ubicación, función y naturaleza:

  • Está situada en el chakra del corazón.
  • Es la raíz de todas tus percepciones.
  • Su naturaleza es claridad- semejante a un espacio vacío-.

Con esta contemplación intenta lograr una imagen de tu mente raíz y concéntrate en ella.

Lo importante en esta meditación es dejar que todas tus percepciones se absorban en tu mente raíz en el chakra del corazón y que se fundan en ella de manera que sientas que estás meditando desde ese lugar.

Al principio es probable que te distraigas con los pensamientos que parecen vagar por la cabeza. Si esto ocurre, déjalos pasar con suavidad y deja que el centro de tu percepción descienda al chakra del corazón. Si te sirve de ayuda, puedes pensar que el chakra del corazón es el “hogar “de la mente y que esta vuelve a su casa.

Cuando aparezca un pensamiento, piensa que surge de la claridad de tu mente raíz y observa cómo se disuelve en ella, al igual que las olas surgen del océano y luego decaen y se disuelven en él.

Sigue observando como tus pensamientos se disuelven en la claridad de tu mente raíz en el chakra del corazón hasta que se desvanezcan por completo y solo percibas claridad.

Esta claridad de tu mente raíz es el objeto de meditación. Concéntrate en esta experiencia y disfruta de la paz interior que evoca hasta el final de la meditación.

Cuando surjas de la meditación y se reanuden los pensamientos y la actividad mental, percibe que su naturaleza es claridad y que han surgido se tu mente raíz.

Cuando surjan los pensamientos negativos o perturbadores, simplemente deja que se disuelvan en la claridad de tu mente. De este modo puedes mantener una mente clara y positiva incluso cuando no estés meditando.